El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), Saúl Méndez, regresó la noche del sábado 15 de febrero a Panamá tras presentar una denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza.
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Tocumen, denunció públicamente lo que considera una persecución política orquestada por el gobierno de José Raúl Mulino.
Méndez afirmó que el cierre de las cuentas bancarias del sindicato en el Banco Nacional de Panamá es parte de una estrategia del Ejecutivo para silenciar la lucha de los trabajadores.
«Cada vez que hay conflictos, la medida del gobierno es cerrar las cuentas. Lo hicieron en el mandato de Laurentino Cortizo y lo repiten ahora», señaló. También mencionó que durante las protestas contra la minería en la administración pasada, se ordenó el cierre de las cuentas del Suntracs en la Caja de Ahorros.
La situación se produce en medio de un clima de alta tensión en el país. El pasado miércoles 12 de febrero, obreros de la construcción tomaron la Avenida Balboa para rechazar las reformas de la Caja de Seguro Social (CSS). La manifestación terminó en enfrentamientos con unidades de la Policía Nacional, dejando un saldo de varios heridos y más de 400 manifestantes arrestados.
De ese grupo, 83 fueron presentados ante la justicia y la Fiscalía les imputó cargos por seis delitos, entre ellos privación de libertad, agresiones, delitos contra la vida, funcionarios en ejercicio, seguridad colectiva y patrimonio.
“Mulino ha amenazado al Suntracs, ha intimidado a los trabajadores y manipula el sistema de justicia”, aseguró Méndez en sus declaraciones a los periodistas.

