En un mensaje lleno de reflexión y urgencia, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta hizo un llamado a la unidad nacional y al cese de la violencia en el país. Durante su homilía de este domingo 16 de febrero, el arzobispo enfatizó la necesidad de construir un Panamá basado en la verdad, la justicia y el bien común.
Ulloa advirtió que el país no puede seguir dividido y en constante confrontación, pues eso solo retrasa el progreso y profundiza las desigualdades. “No podemos seguir aplazando la búsqueda de la unidad y la reconciliación”, expresó, insistiendo en que solo mediante el respeto y el diálogo sincero se podrá alcanzar la paz real.
El líder religioso también se refirió a las injusticias sociales que afectan a Panamá, calificándolas como “una forma de violencia silenciosa” que golpea a los sectores más vulnerables. Como ejemplo, mencionó la crisis de la Caja de Seguro Social, que sigue siendo un reflejo de la desigualdad y exclusión que viven muchos panameños.
Asimismo, el arzobispo fue enfático en rechazar cualquier forma de violencia como respuesta a las problemáticas del país. “La violencia solo engendra más violencia”, afirmó, subrayando que la solución está en el amor, la verdad y el compromiso de todos para generar cambios positivos.
Para finalizar, Ulloa instó a los ciudadanos, líderes y autoridades a asumir con responsabilidad su rol en la construcción de un país más justo e inclusivo. Según el religioso, Panamá necesita gobernantes y ciudadanos con verdadero sentido de patriotismo, que trabajen por el bienestar de la nación sin dejarse llevar por intereses personales o conflictos que solo generan más sufrimiento.

