El Comité de Comercio del Senado de Estados Unidos celebró este martes una audiencia titulada «Tarifas e Influencia Extranjera: Examinando el Canal de Panamá y su Impacto en el Comercio y la Seguridad Nacional de EE.UU.», en la que se debatieron los efectos de la supuesta creciente influencia de China sobre infraestructuras clave del Canal de Panamá.
Durante la audiencia, se abordaron preocupaciones sobre la neutralidad del tratado que rige la gestión del canal, firmado en 1977 entre Estados Unidos y Panamá.
El senador republicano Ted Cruz, presidente de la Comisión de Comercio del Senado, fue quien convocó la audiencia, con el objetivo de investigar si las infraestructuras gestionadas por empresas chinas en el Canal de Panamá podrían violar el tratado de neutralidad. Cruz destacó que la vía interoceánica sigue siendo vital para la seguridad nacional de Estados Unidos, y subrayó la importancia de revisar la influencia de China en puertos estratégicos.
Cruz argumentó que el control chino sobre algunas infraestructuras cercanas al canal, como los puertos de Balboa y Cristóbal, operados desde 1997 por la empresa hongkonesa Hutchinson Port Holdings, podría afectar la seguridad de la región. Según el senador, las tarifas de paso del canal también representan una preocupación, ya que son un punto sensible para Estados Unidos, que podría estar pagando un precio más alto por el uso de esta vía estratégica.
Louis Sola, presidente de la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC), participó también en la audiencia, y expresó su preocupación por la posible influencia de China en la gestión de puertos clave en Panamá. Sola destacó que si se comprobara la presencia de espionaje o manipulación china en las operaciones portuarias, ello constituiría una violación del artículo 5 del tratado sobre la neutralidad del canal.
Sola, quien recientemente visitó Panamá para una «misión de observación», también hizo énfasis la corrupción en el gobierno panameño y la falta de transparencia en la gestión de las infraestructuras cercanas al canal podrían amenazar la integridad de esta importante vía interoceánica.
En cuanto al aumento de la presencia china en Panamá, Sola señaló que varios proyectos de infraestructura multimillonarios se han otorgado a empresas chinas sin licitación, lo que genera preocupaciones sobre la transparencia y la equidad en el proceso.
Daniel Maffei, comisionado del FMC, se unió al debate y argumentó que las empresas estadounidenses no pueden competir con las chinas en licitaciones de grandes infraestructuras debido a la fuerte subsidiación que reciben las compañías chinas. Maffei destacó que esto coloca a las empresas estadounidenses en una desventaja significativa, lo que afecta la competencia y el acceso a proyectos estratégicos.
Uno de los puntos de mayor tensión durante la audiencia fue la ausencia de la subadministradora del Canal de Panamá, Ilya Espino de Moratta, quien no pudo asistir a la audiencia.
La subadministradora explicó que no pudo cumplir con la solicitud del Senado debido a la corta cantidad de tiempo que tuvo para preparar un informe. Cruz y otros senadores expresaron su descontento por su ausencia y dejaron entrever que podrían tomar medidas para asegurar su comparecencia en futuras audiencias.
Por otro lado, en un mensaje en redes sociales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a Panamá de estar intentando «acabar a gran velocidad» con los carteles escritos en chino que se encuentran en la zona del canal, lo que, según él, refleja el control de China sobre la infraestructura.
«Panamá está intentando a gran velocidad acabar con el 64 % de los carteles escritos en chino. Están por toda la zona porque China controla el Canal de Panamá. ¡PANAMÁ NO SE VA A SALIR CON LA SUYA!», escribió Trump en su cuenta de Truth Social, aludiendo a la creciente preocupación por la influencia china en la región.
A pesar de las críticas sobre la presencia de China en el Canal de Panamá, algunos participantes en la audiencia reconocieron que la Autoridad del Canal de Panamá opera de manera independiente del gobierno panameño, lo que ha permitido que la vía interoceánica siga siendo un punto de conexión crucial para el comercio mundial.
Los testimonios presentados durante la audiencia destacaron la importancia de garantizar que el Canal de Panamá continúe operando de manera transparente, eficiente y sin la interferencia de actores externos que puedan comprometer su neutralidad y su función en el comercio global.
Al cierre de la sesión, los senadores se comprometieron a seguir monitoreando de cerca la situación y a trabajar para asegurar que las operaciones del canal no sean afectadas por la influencia extranjera.

