La demora en los trámites de refrendo de la Contraloría General de la República está afectando áreas fundamentales de la Universidad de Panamá y genera graves consecuencias operativas.
Al respecto, las autoridades universitarias explicaron que la suspensión de la confección de diplomas y actos de graduación debido a la falta de materiales, así como los retrasos en el refrendo de proyectos y compromisos internacionales y la demora en la adquisición de insumos básicos para las cafeterías, lo que afecta directamente el menú estudiantil, tienen una incidencia negativa que pone en riesgo la continuidad de los servicios que brinda la casa de Méndez Pereira.
Esta situación se pone de manifiesto en la operatividad de los Centros Regionales y programas anexos, incluyendo los ubicados en comarcas indígenas y centros penitenciarios; limitaciones en la movilidad de docentes y estudiantes para giras académicas, así como en la compra de materiales, equipos de laboratorio e insumos necesarios para investigaciones.
Las medidas impactan en el suministro de alimentos para los niños del Centro de Atención Integral de la Primera Infancia de la institución; retrasos en la adquisición de materiales, medicamentos e insumos de laboratorio para nuestro Hospital Veterinario; impactos en la gestión institucional general, incluyendo pagos, contrataciones y mantenimiento en diversas áreas.
Esto abarca, además, el pago de servicios como agua y electricidad, la compra de combustible, y actividades agrícolas como la siembra y cosecha de arroz, al Instituto Especializado de Análisis, que sufre por la falta de reactivos e insumos de laboratorio necesarios para analizar productos que ingresan al país.
Desde hace mes y medio hasta la fecha se han acumulado un total de 1,450 trámites pendientes de refrendo.
“De ellos, 700 se encuentran en la Coordinación Regional y 750 en la sede central de la Contraloría General. Esto ha generado demoras significativas y ha impactado negativamente la adquisición de bienes y servicios esenciales para el funcionamiento institucional y la ejecución presupuestaria”, explicaron.
La nueva exigencia de que la mayoría de los documentos para refrendo, con excepción de los procedentes de las facultades de Ciencias Agropecuarias y Medicina, deban pasar por la Coordinación Regional y luego ser enviados a la sede central de la Contraloría ha provocado un aumento considerable en los tiempos de gestión administrativa.
En este contexto, la Universidad de Panamá hace un llamado respetuoso al señor Contralor de la República para que restablezca la Oficina de Control Fiscal en la Universidad de Panamá, eleve el monto de refrendo a B/. 50,000, como se había establecido hace dos meses, y agilice los trámites actualmente pendientes.
“Este nivel es preocupantemente bajo, considerando que dicho presupuesto está destinado a obras, adquisición de maquinaria y equipos, y adecuaciones a la infraestructura a nivel nacional”, puntualizan.
La Contraloría realizó el traslado de la Oficina de Fiscalización de la Contraloría General de la República, que atendía directamente a la primera casa de estudios superiores hacia la Coordinación Regional ubicada en Plaza Edison, desde el pasado 7 de mayo.

