Durante la jornada se analizaron los resultados de los Índices Global, Regional y Nacional de Interferencia de la Industria Tabacalera 2023-2025, que otorga a Panamá una puntuación de 54 sobre 100 y plantea oportunidades para fortalecer la transparencia de las interacciones con la industria, prevenir conflictos de interés y establecer mecanismos que protejan las decisiones frente a intereses comerciales.
Por otro lado, se avanzó en las medidas para fortalecer la implementación del Artículo 5.3 del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT de la OMS) y se impulsó el Pacto por un Panamá Libre de Interferencia de la Industria Tabacalera, una iniciativa de la sociedad civil orientada a fortalecer la colaboración, la vigilancia ciudadana y el acompañamiento a la implementación del CMCT de la OMS y su Protocolo.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo destacó que el apoyo de la sociedad civil en materia de control del tabaco constituye uno de los principales factores de riesgos prevenibles, su consumo está asociado a problemas de salud, es causa de discapacidad y muerte en el país. Panamá aplica desde el 2008 una legislación integral de control de tabaco de control que nos ha permitido alcanzar una prevalencia nacional de uso de tabaco de 5% en la población de 15 años y más.
La directora de la Fundación Movimiento de Alimentación Saludable (MAS), Bethy Cruzado, resaltó la importancia que tiene para Panamá pasar del diagnóstico a la acción y destacó el apoyo que le ha dado a esta iniciativa, el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, en representación de las autoridades gubernamentales.
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“Tenemos conocimiento, experiencia y la capacidad de actuar de manera conjunta. Este Pacto busca conectar los esfuerzos existentes y fortalecer una voz común para defender los avances del país en control del tabaco”, agregó
Por su parte, Laura Salgado, directora de Campañas y Alianzas del Centro Global para la Buena Gobernanza en Control de Tabaco (GGTC), resaltó que la interferencia de la industria tabacalera no siempre es visible.
“Puede manifestarse a través de alianzas, terceros, argumentos económicos o espacios de interacción que parecen legítimos. El Artículo 5.3 establece principios claros para proteger las políticas públicas frente a los intereses comerciales de la industria tabacalera”, señaló.
Para Daniel Dorado, director de la Campaña de Control de Tabaco de Corporate Accountability, el Índice no busca solamente identificar dónde ocurre la interferencia; debe servir para transformarla en acción. “La transparencia y la prevención de conflictos de interés son herramientas esenciales para garantizar que las decisiones de salud pública estén libres de intereses comerciales”.

