Empezó la Semana Santa y en este Domingo de Ramos monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, en la homilía desde la Catedral, les recordó a los creyentes que es una semana grande por la que se han preparado durante 40 días, «porque en ella celebramos los misterios de nuestra salvación en Cristo Jesús».
A la vez pidió que hay que crecer en humildad y dejar a un lado la ambición, la prepotencia y «podamos generar algo nuevo y distinto en nuestra sociedad».
La Pasión del Señor, fue otro de los temas que abordó el Arzobispo, instó a vivirla hoy en primera persona, porque la salvación se actualiza, «porque hoy hay muchas personas, que siguen crucificados y todavía esperan poder resucitar», enfatizó.
“Tenemos que pensar en quién vive esta situación hoy en el mundo, cuántos abandonados, traicionados, crucificados existen en el mundo en que vivimos”, añadió.

Por otro lado, monseñor Ulloa tocó el tema de los «migrantes», leyendo el mensaje del papa Francisco para ellos. «Agradezco a mis hermanos obispos y agentes de pastoral que me representan ante ustedes. Ellos son el rostro de una Iglesia que marcha con sus hijos e hijas».
«Hermanos y hermanas migrantes, no se olviden nunca de su dignidad humana. No tengan miedo de mirar a los demás a los ojos porque no son un descarte, sino que también forman parte de la familia humana y de la familia de los hijos de Dios. Y gracias por estar ahí», destacó el religioso.
Ulloa agregó: «gracias por comprometerse con nuestros hermanos y hermanas migrantes que representan la carne sufriente de Cristo, cuando se ven forzados a abandonar su tierra, a enfrentarse a los riesgos y a las tribulaciones de un camino duro, al no encontrar otra salida».

