El presidente José Raúl Mulino anunció en su más reciente conferencia de prensa un nuevo decreto que permitirá a los ciudadanos venezolanos en Panamá realizar trámites en oficinas públicas utilizando pasaportes vencidos por un periodo de seis meses.
Esta medida surge en el contexto de la crisis migratoria y las tensiones diplomáticas entre Panamá y Venezuela, las cuales se agudizaron tras el retiro de los embajadores de ambos países.
La decisión busca aliviar la carga burocrática de miles de venezolanos en el país, quienes enfrentan dificultades para renovar sus documentos debido a la inestabilidad en su país de origen.
Este decreto responde no solo a la situación migratoria, sino también a la postura política de Mulino en torno a Venezuela. Panamá ha sido un fuerte crítico del régimen de Nicolás Maduro, respaldando a la oposición venezolana y reclamando mayores sanciones internacionales contra el gobierno de Caracas.

