El Festival Folclórico Nacional de La Mitra, en la provincia de Panamá Oeste, celebró 33 años de trayectoria el pasado fin de semana, como un evento dedicado a resaltar, preservar y promover las costumbres y tradiciones de las distintas regiones del país, con una destacada participación y gran acogida del público.
En este importante encuentro cultural, las 10 provincias y comarcas estuvieron representadas a través de ranchos tradicionales que mostraron lo más auténtico de sus expresiones culturales, posicionando al festival como una importante vitrina del patrimonio nacional.

Como parte de su respaldo, el Ministerio de Cultura contó con un pabellón que reunió a más de 15 artesanos, quienes expusieron y comercializaron una variada oferta de productos. Esta iniciativa impulsó significativamente la economía creativa, beneficiando directamente a los emprendedores artesanos y brindando mayor visibilidad al trabajo hecho en Panamá.
La jornada estuvo cargada de actividades enfocadas en el rescate de las tradiciones del campo, destacando la Junta de Embarra como una de las principales expresiones culturales. Asimismo, se desarrollaron presentaciones artísticas, conversatorios, homenajes y espacios de aprendizaje que fomentaron la transmisión de conocimientos y saberes tradicionales.
La programación también incluyó juegos de antaño y presentaciones folclóricas que llenaron de color, identidad y tradición cada espacio del festival, reafirmando su valor como punto de encuentro cultural.
Durante la actividad estuvieron presentes José Alberto Sosa, director nacional de Folklore; Algis Díaz, director nacional de Artesanías; y Abdiel Cáceres, director regional de La Chorrera, quienes reiteraron el compromiso institucional de continuar apoyando iniciativas que promuevan el talento nacional.
El festival culminó con un gran desfile que reunió a miles de visitantes, cerrando con éxito una edición que no solo celebró la diversidad cultural del país, sino que también fortaleció el vínculo entre comunidades, artistas y público en general, y se posicionó como una plataforma clave para el impulso del emprendimiento artesanal y la preservación de las tradiciones panameñas.


